To Be Hero X rompe todas las convenciones del anime tradicional: un festival de humor negro, sátira y un estilo gráfico que abraza lo grotesco sin complejos.
Detrás de sus bromas absurdas, la serie deja una crítica social mordaz: el consumismo, las apariencias y la fragilidad de las instituciones modernas.
“En el absurdo está la verdad que no queremos mirar de frente.”
La animación, caótica a propósito, se convierte en vehículo de un mensaje que exige al espectador leer entre líneas.
